domingo, 26 de septiembre de 2010

Jugar en otras dimensiones

La mayoría de los videojuegos se basan en el desplazamiento de elementos en el espacio, ya sea en dos dimensiones o en tres. Esto garantiza similitudes con los juegos en el espacio real, y permite que el jugador perciba claramente los resultados de sus órdenes de movimiento, ofreciéndole así una sensación de continuo control de lo que ocurre. Pero ¿qué hay de otros tipos de "espacios"? 

Por ejemplo, una historia.



No me refiero a planteamientos como el de Heavy Rain, juego que sigue haciendo un uso intenso del movimiento de personajes por el espacio (aquí está el truco para que no resulte un cambio drástico), ni a sus acciones contextuales, ni a su estructura de escenas.

Más bien se trataría de una auténtica "narración" interactiva, donde no mueves ningún personaje, "mueves" la historia. El resultado parecería, ante alguien que no fuese el jugador, una película lineal. Sería el jugador el único que percibiría que lo que ocurre se debe en buena parte a él; no sólo por sus órdenes (más orientadas a líneas de actuación que a acciones concretas), sino también a sus indicaciones de, por ejemplo, cómo se siente, y por supuesto también a otros eventos de ese mundo virtual, además de a cierta conducción de la historia, más buscando un ritmo que situaciones concretas.

El único problema es que el jugador no tendría que estar dando órdenes continuas (mover un stick lo es), ni tendría por qué recibir un resultado inmediato y significativo de la interacción. O sí. 

La única premisa es que el jugador tendría que concienciarse de que el espacio donde se mueve es puramente narrativo, cambiando por completo el concepto de videojuego tradicional. El premio sería una  continua cadena de sorpresas, dada la inexistencia de órdenes que se materialicen en acciones concretas.

Pero esto no es más que un esbozo de ejemplo. Hay infinidad de "espacios" que podrían definirse para buscar nuevas y revolucionarias fórmulas. Confío en que alguna vez se exploten.

2 comentarios:

  1. No sólo cambiaría el concepto de videojuego sino el mismo concepto de jugar, con un planteamiento más alejado de la acción y más próximo a la edición. Actualmente la tecnología acompaña pero no sé yo si las compañías (es decir, el público que las financia) estarán interesadas es apostar por esa vía.

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  2. Cierto. El comienzo sería lo más duro. Quizá lo suyo fuese empezar con producciones modestas (pero talentosas) en plan indie, que provoquen un boca a boca positivo entre el público y confianza en editoras fuertes.

    ¡Un saludo!

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