domingo, 29 de agosto de 2010

Juego online Vs inmersión

Sin pretender analizar profundamente lo que son los videojuegos, pueden destacarse de ellos dos aspectos que suelen cautivar a los jugadores: la "mecánica" y la "inmersión".

Con "mecánica" me refiero al desafío intelectual o de habilidad con el que el juego te reta, a sus reglas y a los controles que te permiten actuar.

Cuando hablo de "inmersión", aunque es aplicable a muchas cosas, aquí me refiero a la capacidad del juego para hacerte sentir dentro de un mundo virtual, abstraído del entorno real. No quiero decir que estés absorto y enganchado por la mecánica, eso es otra cosa. Se trata más bien de algo parecido a lo que ocurre en películas y novelas, donde no hay mecánicas interactivas pero sí puede haber inmersión. Esto se aprecia más fácilmente en los juegos de aventuras, pero también existe en otros; un juego de carreras puede hacerte sentir dentro de su mundo, en el que casi puedes oler la gasolina.

En principio mecánica e inmersión no están reñidas mientras no abusen de su protagonismo.

Aquí es donde el juego online, en mi humilde opinión, complica esta relación. El hecho de tener presente que tras los rivales o los compañeros hay personas de carne y hueso -a los que incluso hablas vía micro llamándolos por sus nicks "reales"-, supone una bofetada que nos despierta constantemente de la somnolencia virtual. La mecánica se convierte entonces en el único aliciente del juego.




Esto no es ni bueno ni malo, al menos como conclusión absoluta. Hay quien no vive la inmersión que ofrecen muchos juegos, sobre todo de aventuras, o porque no le atrae esta sensación o porque no puede sugestionarse lo suficiente, quedando la mecánica como el único atractivo, quizá aderezado con percepciones de detalles artísticos, pero con poco más que añadir a la experiencia. Experiencia que, por otra parte, puede ser muy adictiva, pero sin inmersión en el sentido al que me refiero.

Creo que este es el motivo por el que sigue habiendo muchos jugadores, entre los que me incluyo, que no se sienten especialmente atraídos por el online, prefiriendo experiencias solitarias que, curiosamente, nos transportan a mundos más grandes y poblados.

Los recursos de cualquier empresa son limitados. Si parte de ellos se dedican a los modos online, se están dejando de dedicar a los modos individuales. La prensa especializada, salvo excepciones, parece dispuesta a exigir a las desarrolladoras obediencia absoluta a las modas, como buena asesina de la creatividad.

Y lamentablemente una de las modas que ha impuesto el reciente reinado occidental en las consolas, es el juego online. Basándose en la mecánica por la mecánica, se ahorran el tener que modelar un mundo virtual que facilite la inmersión. Con un puñado de escenarios garantizan largas horas de mecánicas advenedizas, para satisfacción de algunos y para decepción de otros.

Lo bueno es que hay editoras que aún apuestan por la importancia de la inmersión y centran sus productos en la experiencia individual, que es la que realmente tiene potencial para la virtualización frente a los sistemas de juego online más extendidos.

2 comentarios:

  1. El online no limita ni por asomo la inmersión en los videojuegos. El modo en online en sí mismo es una idea fantástica, tan buena como lo es el multijugador offline de toda la vida. El problema reside en el uso incorrecto del modo online en los videojuegos. Donde actualmente se sitúa la industria, que atraídos por el dinero que actualmente genera los modos multijuador en la época actual (COD es el ejemplo más palpable actualmente, pero la "moda" ya viene de lejos y de los primeros multijugadores online de principios de la década como Quake III, Unreal o inpertérrito Counter Strike...)que se ven obligados a incluir un modo multijugador en cualquier juego de manera clónica que puedes encontrar en cualquier videojuego de manera mejorada, con lo cual se convierte en un malgasto de recursos para la desarrolladora y una pérdida de tiempo para el usuario.

    El modo online no es bueno ni malo, ni tampoco existen unos cánones establecidos por lños cuales un juego no le pegue un online y a otro sí. Si quieres incluir un modo online en tu juego, haz que la mecánicva online se adecúe a ese modo online y no incluyas un modo online sin más en tu juego. Eso es la innovación y no crear gadgetomierdas para jugar a los videjuegos de toda la vida. Una innovación que demanda in descanso este mundo fatuo y sin pausa.

    Un modo online en sí no ayuda ni desayuda en nada, un buen modo online puede conseguir tanta inmersión como una aventura en solitario, por mucho que este gritando Natres a través del microfóno. El problema esta cuando se incluye un modo competitivo sin más a un videojuego.

    Left 4 Dead es un gran ejemplo de un gran modo online completamente inmersivo u Demons Souls es un gran ejemplo de un modo online bien creado o por ejemplo si DQIX hubiera apostado por un online realmente fuerte hubiera sido mucho mejor juego de lo excelente que es ahora...

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  2. Gracias por comentar! xD

    He intentando ser prudente refiriéndome al final a los "sistemas de juego online más extendidos", que con toda tranquilidad se pueden apalear sin demasiados remordimientos de conciencia.

    A lo mejor no nos ponemos de acuerdo en algún ejemplo concreto pero admito que hay excepciones. Y sólo eso, excepciones.

    Para mí un buen juego online es aquél que te oculta a las otras personas tras personajes bien integrados en el mundo virtual, de tal manera que diese igual que el personaje fuese un bot o una persona. Como en Matrix, algunos son personas, otros son programas, ¿quién es quién? Si todo va bien, da igual.

    La mayoría de los sistemas online actuales me resultan sumamente toscos en este sentido. Al final, en estos casos, el juego se limita a la habilidad del uso de la mecánica por la mecánica, sin el menor contexto aventurero, intercambiando insultos con el guiri de turno a la caza desesperada de puntos y pasando de asumir un rol, quizá porque ese modo online no da opción a otra cosa.

    De todas formas, ideas como la de Demon's Souls son esperanzadoras para quienes piensen como yo.

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